94 %de las apariciones públicas conocidas de los candidatos entre el 5 de octubre de 2026 y el 29 de octubre de 2026 están en el archivo (98 de 104). Qué falta y por qué. Ahora añadiendo: septiembre de 2026.
Archivo del discurso

Otro · 2 de octubre de 2026

Pedro Sánchez interviene en el Foro La Toja-Vínculo Atlántico

Fuente
La Moncloa YouTube
Fecha
2 de octubre de 2026
Duración
1 h 30 min
Candidatos identificados
Pedro Sánchez
Revisado por una persona
no
Datos
JSON de esta aparición
Identificación de voces
QuiénSimilitudDecisiónHablaEtiqueta
Pedro Sánchez PSOE0,90Identificado por la voz20 minSPEAKER_02
Hablante sin identificar 10,45Sin identificar11 minSPEAKER_03
Hablante sin identificar 20,41Sin identificar9 minSPEAKER_01
Hablante sin identificar 30,29Sin identificar9 minSPEAKER_04
Hablante sin identificar 40,32Sin identificar6 minSPEAKER_05
Hablante sin identificar 50,29Sin identificar4 minSPEAKER_00

Similitud: coseno entre la voz de este hablante y la huella de voz más parecida (1 = idéntica). Se acepta un nombre con 0,55 o más, al menos 0,10 por encima de la segunda huella y 20 s de voz. Por debajo, el hablante queda sin identificar.

Detalles técnicos
Transcripción
faster-whisper large-v3 (float16)
Separación de voces
pyannote/speaker-diarization-community-1
Procesado
2026-10-26T17:29:51+00:00
Descargado
2026-10-26T16:04:43+00:00
SHA-256 del original
c63e0864ba50acc279f17a4347fb0ef0c9ca77a06aff0ea5420eb12c2ec81f6c

Transcripción

11:02Hablante sin identificar 5

Buenas tardes, Majestad, autoridades, señoras y señores, a todos los que nos siguen también a través de la televisión de Galicia, bienvenidos a Illa de Atocha, bienvenidos a esta inauguración del VIII Foro de Atocha-Vínculo Atlántico. Esta isla que nos acoge es bien conocida por su manancial minero-medicinal. Fue don Emilio, don Emilio Pardo Bazán, quien hace 175 años nació, por cierto, en este 2026, estamos de celebración. Él recogió de primera en un relato una historia popular de un animal que estaba moribundo, que trajeron abandonado a su asorte a esta isla y que milagreiramente aquí sanó. Desde aquella descubierta a primeros del siglo XX, del siglo XIX, perdón, esta isla se convirtió en un lugar de reposo, sanador, de recogimiento. Un lugar ideal para conversar, para escuchar, para dialogar, que es lo mismo que se pretende en este foro. Tras ocho años, el foro se asoma a un nuevo mundo de incertidumbres que definen el momento actual, importantes retos y desafíos. Algunos ya se han apuntado en ediciones anteriores, otros son nuevos y desconcertantes. La octava edición del foro se celebra bajo el lema Un mundo en desorden. No es una expresión fatalista, es el reflejo de la vertiginosa transformación a la que estamos asistiendo. Es la constatación de que en muy pocos años han cambiado mucho las cosas, que el viejo orden internacional ha cambiado, al igual que las alianzas y la tecnología. Por delante tenemos tres días de palabra y de reflexión, una reflexión pública a través de la retransmisión y de la cobertura mediática de este foro que seguro nos dejará momentos relevantes, gracias a sus destacados ponentes. Para abrir esta inauguración tiene la palabra nuestro anfitrión, el presidente de la Fundación La Toja, don Amancio López Seijas.

13:22Hablante sin identificar 4

Majestad, presidente del Gobierno, ministro de Hacienda, presidente de la Junta de Galicia, Es presidente de la República Portuguesa. Embajadores, presidente del Parlamento Gallego, delegado del Gobierno en Galicia, alcalde del Grobe, presidente, expresidente de la Asamblea y exministro de Portugal, Santos Silva. Gracias por estar aquí. Desde hace siglos, los peregrinos han recorrido Europa hasta llegar a Galicia, siguiendo las rutas del Camino de Santiago, no solo en busca de una experiencia espiritual, sino también en un proceso de encuentro y aprendizaje. Personas de todos los rincones del mundo, de diferentes culturas y regiones, se unen a esta experiencia compartida, que simboliza la riqueza del diálogo intercultural. Con ese mismo espíritu de encuentro, bienvenidos a Illa de Atocha y a esta octava edición del Foro de la Toja. Cuando dimos vida a este proyecto no era más que el sueño de un grupo de amigos preocupados por recuperar para nuestro país espacios de diálogo. El acta fundacional del Foro de la Toja ya expresaba la preocupación por los retos que enfrentaba la democracia liberal y el firme propósito de cuidar sus valores y defenderlos sin descanso. Este compromiso fundacional cobra hoy, si cabe, aún más sentido. En un mundo cada vez más desordenado, desde este foro defendemos los principios de la democracia liberal representativa, un orden internacional basado en la multilateralidad y la cooperación. y un modelo de crecimiento y alquilado que genera bienestar social. Estos valores se sostienen sobre tres pilares fundamentales. Uno, protección de los derechos individuales. Yo creo que los derechos los tienen las personas. La libertad personal es esencial para el desarrollo humano, siempre que no perjudique a los demás. Debemos proteger la libertad de expresión, incluso de aquellos que no comparten la visión mayoritaria. El pluralismo y la protección de las minorías frente a las mayorías son elementos esenciales de una sociedad verdaderamente democrática. Respecto a las instituciones, el populismo, en cualquier de sus formas, desafía las libertades individuales y las instituciones democráticas al socavar sus contrapesos e independencia. Minar la confianza en las instituciones mediante la desinformación, el ataque a los medios de comunicación tradicionales y la polarización crea una cultura de desconfianza que es extremadamente peligrosa para la democracia. Economía social de mercado. Este modelo es el único capaz de generar crecimiento y estabilidad social, protege las libertades individuales y promueve la prosperidad, financia el Estado y el bienestar y legitima las instituciones democráticas. De legitimar la actividad empresarial productiva, amparándose en un supuesto derecho a no trabajar, pone en riesgo el sistema democrático en su conjunto. Sin embargo, vivimos tiempos de cambios vertiginosos y con ellos emergen nuevos actores, equilibrios de poder y desafíos para gobernar. Tenemos por delante también importantes amenazas políticas y culturales, como son la polarización, la confrontación, la pérdida de centralidad y el decaimiento de valores tradicionales. Los populismos de todo signo y el descrédito de las instituciones que provocan son, sin duda, uno de los principales enemigos de nuestro sistema. A ellos se suman otros factores de inestabilidad, como la inseguridad producida por las guerras y el crimen organizado, así como una burocracia excesiva que dificulta la capacidad de respuesta y limita el dinamismo de nuestras sociedades. A estas amenazas se suban otros retos fundamentales para nuestro futuro. La necesidad de defender nuestras fronteras y gestionar una inmigración ordenada, que será crucial para mantener el equilibrio demográfico y favorecer el crecimiento económico. Garantizar una educación de calidad, libre de ideologías y de carácter humanista, capaz de formar ciudadanos informados y críticos, que permite preservar la igualdad de oportunidades y el ascenso social. Y afrontar una revolución tecnológica que ofrece enormes posibilidades, pero también importantes riesgos. Una regulación adecuada deberá proteger la privacidad y garantizar que sus beneficios alcancen al conjunto de la sociedad, evitando que un mal uso de la tecnología pueda convertirse en una nueva forma de control centralizado. A discutir y reflexionar sobre estos desafíos se va a dedicar el foro en los próximos días. Como expresión de estos principios, Su Majestad el Rey hará entrega del premio Forla Toja Josepique a Marcelo Revelo de Sousa, expresidente de la República Portuguesa, en reconocimiento a su trayectoria, a su contribución al fortalecimiento de la democracia representativa y del vínculo atlántico. Para finalizar, quiero expresar mi sincero agradecimiento, primero a Su Majestad, gracias por su apoyo incondicional desde el primer año. Gracias al comité organizador con Carlos López Blanco y Carmen Martínez Castro, pero también a Antón Costas, a Pablo García Berdoy, a Enrique Goñi, a Marina López y a Jordi Alberic. Gracias también a los miembros del jurado del premio y siempre con la ausencia añorada de Josep Piqué. También a todos los patrocinadores que han querido acompañarnos y apoyarnos en esta iniciativa. El éxito de este foro también es éxito de ellos. Finalmente, quiero reconocer al elenco de ponentes y moderadores que compartirán con nosotros a lo largo de estas jornadas su conocimiento y su experiencia. A los CINZANS, aquí representados, que con su presencia recurrente fortalecen este foro como un lugar común. Y haciendo una mención especial a los expresidentes Felipe González y Mariano Rajoy, que nos acompañan desde la primera edición y cuya presencia han contribuido desde el inicio a construir un espacio de búsqueda de consensos. Si algo no se enseña en la historia de Europa es que el futuro no se construye desde la confrontación. Quienes levantaron nuestro continente después de la Segunda Guerra Mundial entendieron que solo desde el diálogo, los acuerdos y la voluntad de encontrar espacios comunes era posible dejar atrás décadas de enfrentamiento y construir un futuro mejor. Esa misma responsabilidad nos corresponde hoy. Deberíamos preguntarnos qué sociedad estamos construyendo y, sobre todo, qué legado queremos dejar a las futuras generaciones. La democracia, aunque desafiada, sigue siendo el único camino hacia la convivencia pacífica. Los problemas de la democracia solo se resuelven con más democracia. Seamos optimistas. Nada es inevitable porque el futuro no está predeterminado. Estamos seguros de que la humanidad encontrará el camino para renovar la democracia, adaptarla a los cambios e imponer el debido respeto a sus reglas a quienes participan y se envuelven en ella. Porque el futuro de la democracia no se hereda, se construye, se protege y se defiende cada día. Muchas gracias. Gracias

21:00Hablante sin identificar 5

Cedemos ahora a palabra el presidente de la Junta de Galicia, don Alfonso Rueda Buenas

21:12Hablante sin identificar 1

tardes, majestad, es un honor tenerle nuevamente en Galicia, como tantas veces, presidente del Gobierno, un honor recibirle en Galicia Ministro, presidente Revelo, presidente González, presidente Rajoy, alcalde de Brobe, autoridades, señoras y señores Pues bienvenidos a Galicia, a mucha gente que nos visita recurrentemente en este foro y en otras ocasiones, especialmente a los que lo hagan por primera vez. Un año más, la Fundación La Toja, con Amancio López Seijas a la cabeza, consigue convertir esta pequeña isla en un espacio de reflexión sosegada y plural. Durante los próximos días, como él mismo decía, mucha gente, políticos, expertos, vamos a conversar y a debatir. Vamos a discrepar, seguro, pero espero que también, ha pasado en todas las ediciones y ya van ocho, vamos a conseguir coincidir. A lo mejor no parece gran cosa, dicho así, pero en esta época en la que tanto manda, mucho más de lo que debería la inmediatez, la sobreexposición y la polarización, Nuestra tierra Galicia durante muchísimos tiempos, cientos de años, siglos, ha sido meta de peregrinos que empezaban a andar como un ejercicio de superación y reflexión en condiciones mucho más inciertas y mucho más difíciles que las actuales. Y estos peregrinos en el camino se encontraban con otros peregrinos, con personas muy diferentes, de muy diferentes procedencias, maneras de pensar, con distintas ideas, pero que compartían ese objetivo de parar, de encontrarse a sí mismos, de encontrar un poco a los demás, y que se trataban, sobre todo, con mucha solidaridad y con mucho respeto, a pesar de no conocerse en absoluto. Quiero pensar que estos valores siguen presentes, siglos después, a través del Camino de Santiago. Van a seguir presentes, sin duda, en el año que viene, el año sacoveo, nuestro gran año de Galicia, donde tantos focos y tanta atención se va a suscitar aquí, en nuestra tierra. Y quiero pensar que es así porque, en gran parte, ya forman parte, hace siglos, de nuestro ADN, de la manera de ser dos galegos. Y por eso creo que es bueno que este foro se celebre aquí, como decía, en este momento donde la reflexión, la superación y el respeto mutuo se hacen especialmente necesarios. Es la nuestra, la manera gallega, una forma particular de estar en el mundo, sin duda. Somos un pueblo que mira a muchos sitios, mira al mar, pero también mira a la tierra con los pies en la tierra. Somos un pueblo que ha emigrado muchas veces, probablemente más de las que desearíamos, pero también hemos retornado y donde hemos estado nunca olvidamos de donde salimos, orgullosos, muy orgullosos de nuestras raíces. Y creo que lo que representa Amancio y todo su grupo y su manera de estar en Galicia y en el mundo lo ejemplifican perfectamente. Somos, por lo tanto, un pueblo dialogante, un pueblo tolerante y un pueblo cercano. Y por eso creo que apreciamos de forma especial a quien encarna estos valores. El presidente Marcelo Revelo de Sousa es una de esas personas que encarna esos valores. Ejemplo de político con mayúsculas, ejemplo de político querido, ejemplo de político cercano, ejemplo de político símbolo de todo un país portual al que nos unen tantos lazos desde España y especialmente desde Galicia. Y por eso me alegro especialmente de que hoy se le reconozca con este premio tan prestigioso, tan sentido, el premio Josep Piqué, que simboliza tantas cosas de este foro y es un galardón más que merecido. Durante los próximos días, señores y señores, en este foro vamos a frenar un poco, a pausar, incluso a dar un paso atrás para ver mejor la imagen general que todos proyectamos, poco como cuando se hace una fotografía, con la diferencia de que una fotografía es una imagen fija, y esto no lo es. Aquí hay cambios, nadie puede negarlo en estos momentos, vertiginosos, que se suceden a una velocidad que nos asombra. Y de muchos de ellos, y a la misma velocidad en que se producen, se va a hablar en este foro. Entonces, cambio, lo estamos viendo en todos los campos, en todas las áreas, en todas nuestras formas de vivir. Generan grandes debates, son asuntos globales que afectan a algunos de ellos, a todo el planeta, la mayoría a una gran cantidad de gente. Y de ellos hablan, y tienen que hablar, los presidentes de las grandes potencias, los líderes en los diferentes sectores industriales, económicos, sociales, los grandes expertos mundiales en la materia. Y eso es lo que tiene que pasar, y eso está muy bien. Pero, si me permiten, desde esta minúscula isla del Atlántico, me gustaría reivindicar, como presidente de una comunidad autónoma, la voz de los más pequeños en un mundo que cada vez es más un mundo de gigantes. Reivindicar todo lo que podemos y todo lo que debemos aportar desde lo local, desde lo regional, desde lo más cercano. Reivindicar que se nos escuche y que se nos escuche de verdad. Debemos, por el bien general, no solo por la parte más pequeña, también por lo global, formar parte activa del debate y de las soluciones que se diseñen, que se aplicarán en primer lugar en los ámbitos más cercanos. Que se escuche la voz, la experiencia y las ideas que llegan desde cada territorio y que seamos capaces, aunque sean muy variadas, de formar una opinión, un sentir, unas decisiones globales. Voy a barrer para acaso otra vez. Galicia tiene mucho que aportar en estos debates, con acciones, pero también con modelos. Podría poner muchos ejemplos, quiero que sea una intervención breve para ir terminando, pero si me permiten, porque están de enorme actualidad, Todo lo que tiene que ver con la inteligencia artificial. Se va a hablar mucho de la inteligencia artificial estos días y es lógico. Su origen, su presente, su futuro, sus consecuencias. Hemos liderado en Galicia, somos la primera comunidad autónoma de la primera región en toda Europa en dotarnos de una ley para intentar ponerle reglas, límites, normas en nuestro ámbito. Pero vuelvo a insistir en que desde lo territorial hay que llegar a lo global. Y cuando hablamos también de autonomía estratégica, hemos hecho nuestros deberes. Más del 80% de nuestra producción energética, de la energía producida en Galicia, es energía renovable. A día de hoy, y queremos seguir ampliando este porcentaje, tenemos 18 de los 34 materiales que son considerados críticos por la Unión Europea de minerales, y vamos a explotarlos sin ninguna duda, con mucho respeto, con mucho sentido y diño, pero con mucha decisión. Y en este momento de polarización, donde todo inunda los discursos, las redes, donde se levantan muros, aquí propongamos todo lo contrario. Estabilidad, diálogo y consenso. Y moderación, palabra cada vez menos de moda y que por lo tanto debe ser cada vez más reivindicada. Eso nos permite ser capaces de llegar a acuerdos. Acabamos de llegar a un acuerdo, presidente, con el Partido Socialista en algo tan importante en Galicia como a Nosa Lingua. Por lo tanto, creo que tiene que ser un ejemplo. Ejemplo de sensatez, ejemplo de entender lo que decía antes, que cada uno puede tener una parte de razón y que hay que ser capaces de llegar a un acuerdo entre las razones de todo el mundo y a partir de ser concretos. El tema de la vivienda, de absoluta actualidad y utilidad en estos momentos, si lo sabes plantear. Creo que fuera de dogmas, fuera de populismos, como decía Amancio, fuera de planteamientos que llevan lugar a muchas discusiones, pero a pocas soluciones, el modelo de Galicia, donde nos preocupamos de construir, de facilitar suelo para que otros construyan y puedan facilitarle vivienda a su vez a los demás, y más, donde protegemos a los propietarios. Todo eso es lo que hay que hacer ahora mismo, quizá por diferenciarse de otro tipo de soluciones que a ninguna parte llevan. Si hoy Galicia ha sido capaz de captar una fábrica del tamaño de la China SAIC y que hayan decidido que Galicia es el lugar para expandirse en Europa, y aquí vuelvo a agradecer, presidente, la colaboración leal del Gobierno central, del Gobierno que presides, Es en parte, o en una gran parte, gracias al clima de estabilidad, de seguridad y de atracción para la gente que quiere arriesgar sus inversiones. Por lo tanto, desde lo más próximo, creo que estamos contribuyendo aquí en Galicia, donde todos ustedes se reúnen tres días al año, para proponer modelos de gobernanza que, con aciertos y también con errores, aquí no acierta plenamente nadie, El que crea eso se equivocará en todo. Pueden servir como marco para enfrentarnos a los desafíos y a los retos que tenemos por delante. Por lo tanto, termino volviendo a reivindicar el valor de lo que se va a hacer aquí durante tres días, de la reflexión, la humana, no la reflexión artificial, y del diálogo, escuchando a los demás, pensando que nadie tiene todas las razones. Creo que podemos y debemos llegar a acuerdos. Es más necesario que nunca en estos momentos. Creo que podemos y debemos abandonar, y esto es muy urgente, esas retóricas beligerantes, polarizantes, esos muros, a favor de una conversación constructiva y eficaz en sus resultados, si realmente es sincera y constructiva. Creo que podemos y debemos analizar en profundidad los enormes, vertiginosos cambios que estamos experimentando con visión de futuro, sin cortoplacismos y sin populismos, sin decir lo que creemos que algunos quieren escuchar y no lleva a ninguna parte. Creo que este foro es un magnífico medio para conseguir todo eso. Por lo tanto, gracias a Mancio por hacerlo posible una vez más. Gracias por ser un gallego que ejerce de gallego, que es tanto como decir enraizar allí donde decidiste vivir sin olvidar tus orígenes nunca. Esa es una fórmula magnífica. Se puede ser una gran empresa con ámbito mundial, en Galicia lo demostramos con sagrados ejemplos, sin perder el carácter familiar y sin perder el amor por los orígenes. Por lo tanto, gracias por traer a Galicia a un evento de tanta relevancia, por octavo año. Gracias a Su Majestad el Rey, como decía, por asistir una vez más y con su presencia ayudada a poner el foco en lo que realmente, en estos momentos, España necesita e importa, y hacerlo en Galicia. Gracias al presidente Revelo de Sousa, vecino insigne, más que merecedor de este premio, por el cariño que demostró siempre hacia nuestro país, hacia España y hacia Galicia. Esos lazos especiales que ha habido siempre entre Galicia y Portugal, norte de Portugal especialmente, no tendrían la fortaleza que tienen ahora si no hubiera habido siempre responsables políticos a los dos lados que los han cuidado y los han entendido. Gracias al presidente del Gobierno por acompañarnos hoy aquí. Es muy importante. Gracias a los ponentes de todos estos días por su aportación, por la visión que van a aportarnos para seguir haciendo de este foro un foro insustituible. Creo que hay que seguir dando ejemplo desde esta isla atlántica, desde la Toja. Hay que mostrar que desde lo pequeño se puede construir mejor que en ningún sitio o más grande. Y que desde el diálogo podemos edificar el futuro. A tres meses del año que viene, del gran año de la Galicia Calidad, si conseguimos esto, hemos conseguido muchísimas cosas. Muchas gracias. Gracias, presidente.

33:58Hablante sin identificar 5

Continuamos con el discurso de apertura que pronunciará el presidente del Gobierno español, don Pedro Sánchez. Le pedimos ya que llegue a la tril.

34:13Pedro Sánchez PSOE

Señor expresidente de la República portuguesa, presidente de la Junta, ministro, presidente Rajoy, presidente González, delegado del Gobierno, presidente del Parlamento de Galicia, alcalde, presidente de la Fundación La Toja, estimado Mancio, Enhorabuena por la consolidación de este importante foro para Galicia y para España. Autoridades, señoras y señores, para mí es un auténtico honor volver a este foro consolidado como una cita de reflexión estratégica y también del papel internacional que debe jugar nuestro país. Esta octava edición, como bien comentaba la presentadora, nos interpola bajo un lema revelador, que es un mundo en desorden. Y por eso quisiera comenzar esta intervención con una pregunta, y es a quién le interesa un mundo en desorden. Porque el desorden no es neutral. Cuando el derecho internacional pierde fuerza, quien gana es quien tiene más armas. Cuando los mercados renuncian a las reglas y por tanto se abren las puertas a eso que se ha venido a llamar, y recordemos la crisis financiera, la desregulación, En esta situación, quien gana es quien más poder tiene para imponer sus condiciones. Cuando se debilitan los derechos laborales, quien gana es aquel que tiene las mejores cartas para negociar. Y cuando la tecnología avanza sin límites, como por desgracia antes apuntaba el presidente, es lo que está sucediendo con la inteligencia artificial, quien gana es quien controla los algoritmos. Por tanto, el desorden tiene sus beneficiarios y casi nunca son quienes más necesitan esa protección. Por eso, quiero apelar hoy al valor opuesto, al orden, una palabra asociada durante demasiado tiempo al pensamiento conservador, erróneamente. Y que es necesario reivindicar también desde los valores del avance y del progreso. Por eso. Porque el orden no consiste en imponerle a la gente cómo tiene que vivir, ni tampoco en sacralizar las normas, tampoco en anclarse a un pasado idealizado desde la nostalgia, todo pasado fue mejor, bueno, eso es muy relativo, y mucho menos en preservar un status quo que lo que hace es perpetuar la injusticia. El orden consiste en establecer reglas, que sean justas, en evitar que otros decidan por nosotros simplemente porque tienen más poder, y en actualizar esas reglas de acuerdo al espíritu de los tiempos. Eso hacen, por ejemplo, los derechos laborales. Eso es lo que consigue el estado del bienestar. Para eso sirve la regulación de los mercados. Eso es, en definitiva, también esencia de la democracia. Esa es la idea desde la que debemos mirar al mundo que viene o el mundo en el que estamos. Y quiero concretarla además en cuatro ámbitos que creo que podemos estar o que van a estar muy presentes en los debates de este foro. El primero, y probablemente es el más obvio porque es el que está inundando toda la conversación pública y publicada, es la quiebra interesada del orden internacional y del sistema multilateral. Antes, la presentadora ha hablado del viejo orden mundial. Algunas veces lo de viejo tiene un significado, parece como si fuera peyorativo, pero es justo lo contrario. Es un orden internacional que necesita ser actualizado, pero desde luego que nos ha traído décadas de paz. Lo vemos en Ucrania, en un conflicto que supera la duración de la Primera Guerra Mundial. Lo vemos en la devastación de Gaza, que solo tiene un nombre, genocidio. Lo vemos en la guerra de Irán, que ha puesto en jaque al comercio internacional y que está elevando los costes de la vida de una sociedad, no solamente la española, también la gallega y la del conjunto del planeta, que está ya fatigada de ver cómo se elevan los costes de la vida, primero con la guerra de Ucrania y el shock energético y ahora posteriormente con la guerra de Irán y sus consecuencias sobre los precios del gas y de la gasolina. Y lo vemos en decenas de conflictos que jalonan la actualidad. Para darles un dato que me parece lo suficientemente ilustrativo de la gravedad que vive el mundo, solo el año pasado las guerras se cobraron más de 150.000 vidas en todo el mundo. Más de 150.000 vidas. 117, bueno, antes, son siete veces más que en el año 2002. Se contabilizaron 117 millones de personas desplazadas por la fuerza. La fuerza. 117 millones de personas desplazadas por la fuerza. El triple que a comienzos de este siglo. Muchas de estas evidentemente a causa de conflictos, otras huyendo simplemente de la miseria, de la desigualdad que no solamente está presente en nuestras sociedades, sino también entre nuestros países. El drama de la inmigración irregular nos lo recuerda y lo ocurrido en Ceuta este verano lo demuestra. Porque ningún muro o barrera, por alta e infranqueable que sea, podrá contener la desesperación de la gente por tener una vida mejor. Porque nadie debería olvidar que son el conflicto, la desigualdad y la falta de oportunidades fundamentalmente la que empuja a la gente a buscar una vida mejor. Y esa es consecuencia más, o es una consecuencia más, de socavar eso que hemos llamado el orden multilateral, de convertir el derecho internacional en una suerte de menú a la carta, en el que cada uno elige qué cumplir y qué no, de debilitar conscientemente el sistema de Naciones Unidas, la mejor herramienta que hemos conocido y que probablemente tendremos jamás para resolver los desafíos globales y también evitar los conflictos presentes y futuros. La semana pasada defendí precisamente ese sistema en la Asamblea General de Naciones Unidas, no porque sea perfecto, que sin duda alguna no lo es. De hecho, aquellos que quieren destruir el orden internacional, precisamente lo que hacen es beneficiarse de la falta de reformas de ese orden multilateral. Por tanto, no que sea perfecto, sino porque es absolutamente necesario. Evidentemente, necesita una reforma profunda para reflejar el mundo de hoy y no ser la foto fija de 1945. Un Consejo de Seguridad que sea mucho más representativo del mundo de hoy. Unos organismos que tienen que ser mucho más ágiles, mucho más eficaces, de una justicia internacional capaz no solo de identificar un crimen, sino también de conseguir que tenga consecuencias y que, por tanto, no haya impunidad. Y ya, porque una regla que solo tiene que cumplir el débil, pues no es una regla, es otra forma de poder. Y eso también lo estamos viendo cuando hablamos y analizamos algunos de los conflictos que antes he mencionado. Por eso, señoras y señores, es tan importante defender el multilateralismo, porque es la única forma de gobernar un mundo globalizado e interdependiente. Un mundo en el que la ley de la fuerza lo que hace es intentar imponerse hoy a la fuerza de la ley. Hoy no es así en otros países como el nuestro y tampoco podemos dejar que sea así en esa comunidad internacional que todos compartimos. Hoy, como decía antes, estamos pagando las consecuencias de guerras injustas, absolutamente injustificadas y también ilegales, a las que España se ha opuesto con voz firme. Lo hemos hecho ante Putin en su invasión en Ucrania, también al primer ministro Netanyahu con el genocidio en Gaza y también la ocupación del resto del territorio palestino, o al inmenso error de la guerra en Irán. Por tanto, alzamos la voz porque guardar silencio nos hubiera convertido en cómplices. El segundo ámbito en el que opera este desorden mundial tiene que ver con la economía y con el comercio. Mientras la economía mundial atraviesa años de incertidumbre y de sobresaltos, yo creo que es importante también reivindicar que nuestro país en términos relativos sigue creciendo y está demostrando una resiliencia, que se dice ahora, bastante encomiable. Este año con un crecimiento de en torno al 2,6%. Será, para que nos hagamos una idea, casi el triple de lo previsto en la zona euro, donde estamos creando en esa zona euro nada más y nada menos que el 85% del total de empleo de todos estos importantes países. El empleo ha salariado. Superamos, como saben, los 22,5 millones de personas afiliadas a la seguridad social y todo ello mientras reducimos, gracias a la reforma laboral que acordamos con los agentes sociales, la temporalidad, que era siempre el talón de Aquiles de nuestro mercado laboral, hasta el 12,3%. Es decir, hay más empleo y hay un empleo de mejor calidad. Y eso también es gracias a los empresarios y empresarias de nuestro país. Creo que estas cifras ilustran algo. Es un modelo de éxito en condiciones muy adversas, pero que no nos hacen apartar la mirada de las graves dificultades que aún persisten y que antes han sido mencionadas por otros intervinientes en nuestra sociedad. La mayor probablemente es garantizar el acceso a la vivienda y hacer frente, por tanto, a la emergencia habitacional. Ese es el objetivo del acuerdo que alcanzamos el martes, fruto del diálogo con los grupos parlamentarios y también dentro del Gobierno de coalición progresista. Y, por tanto, lo que le pido al Congreso de los Diputados y también a los grupos parlamentarios es altura de miras para convalidar los decretos en la sesión de mañana. Pido, en definitiva, que dejemos a un lado la ideología, que dejemos a un lado las confrontaciones partidistas y que nos centremos en una cuestión que es de pura humanidad. Hay, evidentemente, otros desafíos, como el alza de los precios del combustible, su impacto en el coste de la vida. Esta semana conocimos el dato adelantado de la inflación, un 4,9%, debido, lógicamente, al impacto de los precios energéticos, especialmente de los carburantes y del gas. Esa también es la factura del desorden que estamos pagando ya todas las sociedades, también la sociedad española, y nos toca, en consecuencia, hacer lo que podamos desde el Poder Ejecutivo, también desde el resto de instituciones autonómicas y municipales. Por eso, acabamos de prolongar hasta finales de año la protección a familias, a empresas, a industrias, frente a la subida de precios provocada por la guerra en Irán. Lo hicimos durante la pandemia, lo hemos hecho también durante la invasión de Ucrania y lo vamos a volver a hacer en todas y cada una de las crisis. Para que nos hagamos una idea, con este tercer Real Decreto-Ley estamos movilizando un total de más de 12.000 millones de euros. Más de 12.000 millones de euros. No hay ningún gobierno en Europa que haya movilizado esta cantidad de recursos para proteger a su economía y a los hogares y, particularmente, a las personas más necesitadas de nuestro país. Y esto nos está permitiendo, entre otras cuestiones, evitar la mitad del incremento de precios que se habría producido si no hubiera el Gobierno y el Parlamento aprobado un paquete de medidas de escudo económico y social. Nosotros, por tanto, lo que estamos diciendo es no solamente no a la guerra, sino sí a los escudos sociales. Otros, bueno, pues hacen lo contrario. Tampoco somos ajenos al creciente uso de los aranceles como herramienta de coacción. Ese es el mundo del desorden que también algún u otro

45:14Hablante sin identificar 3

promueve.

45:16Pedro Sánchez PSOE

Y conviene recordar que en una guerra comercial nunca hay ganadores, que todos somos perdedores. Pierden las empresas, pierden los trabajadores, pierden también los consumidores y sin duda alguna también pierden ambos continentes, el americano y el europeo. Por eso España siempre ha defendido un sistema comercial multilateral basado en reglas, gestionado por la Organización Mundial del Comercio, que favorezca en especial a los países más necesitados. Y lo hacemos por convicción y también lo hacemos sin ninguna ingenuidad. Por ejemplo, en el actual marco de negociación comercial entre la Unión Europea y China, y antes comentaba el presidente de la Junta, gracias por la colaboración, yo creo que ha sido más que la colaboración, pero en todo caso eso lo podemos dejar para la discusión, el año pasado sí que me parece importante subrayar este dato, el déficit comercial de Europa con China rozó los mil millones de euros al día. Este año ha vuelto a crecer casi un 10%. Estamos hablando de que el déficit comercial que tiene Europa respecto a China supera los 360.000 millones de euros. Eso no se puede asumir. No es asimilable por ningún tipo de economía, incluso también por gobiernos como el de España, que sin duda alguna quiere tener las mejores relaciones con el gigante chino. Por eso, creo que es importante dar la bienvenida al comercio, a las inversiones que traigan empleo y tecnología, pero es imperativo reequilibrar esa relación comercial entre Europa y China. En definitiva, frente al proteccionismo de algunos, más acuerdos, más socios y más regiones también aliadas de Europa, con equilibrio, con sentido común, eso también es orden frente al desorden, reglas claras y predecibles. El tercero de los ámbitos en el que me gustaría referirme es el de la emergencia climática. Si en algún terreno es urgente revertir ese orden, o mejor dicho, desorden global, es en este. Porque no es aceptable que algunos pretendan dar marcha atrás frente a esta amenaza y con toda la evidencia científica a favor de que aceleremos esa transformación y esa transición ecológica. El cambio climático, lo he dicho en muchas ocasiones, mata, desgraciadamente lo sabemos muy bien en nuestro país, pero también empobrece, y sobre todo empobrece a las clases medias y bajas de nuestras sociedades. Europa, lo hemos visto durante este verano, no está preparada para la emergencia climática que estamos sufriendo, se calienta al doble de velocidad que la media del planeta y su dependencia de los combustibles fósiles, agravada por las guerras, hace doblemente vulnerable a nuestro continente. La factura lo demuestra. Para que nos hagamos una idea, desde el inicio de la guerra de Irán, que ha sido hace escasos meses, Europa ha pagado, quédense con esta cifra, 100.000 millones de euros más por los combustibles fósiles que importamos. 100.000 millones de euros más por los combustibles fósiles que importamos. Es decir, más de 3.000 millones de euros adicionales cada semana. Esta cifra equivale a la cuarta parte de todas las ayudas directas que hemos recibido de los fondos Next Generation. Es decir, lo que Europa construyó para salir de la pandemia, el desorden nos lo ha arrebatado en una sola guerra, en unos pocos meses. España, evidentemente, lo tiene claro. Hay que depender cada vez menos de las decisiones que otros toman por nosotros y esa es la base de nuestra apuesta por las energías limpias. Eso es soberanía, eso es autonomía estratégica y, por cierto, es una apuesta inteligente porque está ahorrando mucho dinero a los bolsillos de los hogares de nuestras industrias y de nuestras empresas. Antes, el presidente del asunto hacía referencia al total de energía renovable producida en Galicia. En España representa ya el 60% de nuestra producción eléctrica. Esta apuesta nos ha hecho más resilientes, confirma que la transición ecológica no solo es una palanca de prosperidad para España, sino también una ventaja competitiva para nuestras empresas. Y lo estamos viendo en el precio de la electricidad, mucho más bajo que la media europea, muchísimo más bajo que Alemania, cuando Alemania siempre había sido competitiva desde el punto de vista energético respecto a nosotros. En definitiva, si me permiten el juego de palabras, frente a hormuz, sol, agua y viento. Necesitamos seguir avanzando en ese camino porque la aceleración del cambio climático está demostrando ya sus consecuencias más devastadoras. Quédense también con esta cifra. Las temperaturas extremas que hemos vivido en Europa podrían restar más de un 1% del Producto Interior Bruto Europeo. Entre 2021 y 2024, las pérdidas acumuladas asociadas a catástrofes y eventos climáticos extremos se estima en más de 200.000 millones de euros para los países europeos. Más de 200.000 millones de euros para los países europeos. Por eso, defendemos que la política de adaptación y de resiliencia que estamos impulsando desde España también sea el segundo pilar de la política climática europea junto con la descarbonización. Y hemos pedido desde España que en los próximos presupuestos europeos haya un paquete importante de recursos para la adaptación, no solamente la mitigación, sino la adaptación a los efectos de la emergencia climática en nuestro continente. En definitiva, necesitamos el orden de la razón y de la ciencia hoy discutidos frente al desorden que conduce al desastre de la emergencia climática. Y ese mismo orden, ya para concluir, es imprescindible para hacer frente al cuarto ámbito que quiero resaltar, y es el despliegue responsable de la inteligencia artificial. Hace unos días supimos que un agente de una de las principales compañías de inteligencia artificial logró sortear las barreras de seguridad del sistema sanitario público australiano y acceder a información sensible de sus ciudadanos. La empresa responsable tardó casi tres meses en comunicar el incidente. Por tanto, no podemos esperar a que cada nuevo límite sea traspasado para preguntarnos después cómo reaccionar. Yo sé que es muy difícil el cómo legislar, cómo regular, tanto a nivel nacional como a nivel también europeo, que lo hicimos bajo la presidencia española de la Unión Europea y, por supuesto, multilateral, ante una tecnología que está avanzando de una manera exponencial. Pero las reglas no solo tienen que avanzar al mismo tiempo que la tecnología, sino que tenemos que hacer un esfuerzo porque se anticipen. La inteligencia artificial puede mejorar diagnósticos médicos, aumentar la productividad, acelerar la ciencia, ahorrar millones de horas de trabajo. Sería absurdo responder a esa revolución desde el miedo, cuando ofrece tantas oportunidades, pero con responsabilidad y con capacidad de gobernarla por parte de las autoridades democráticas. Seamos claros, ayer vimos una foto que a mí personalmente me pareció claramente insuficiente al otro lado del Atlántico. El presidente de Estados Unidos diciéndole a los grandes tecnoligarcas que se tienen que autorregular. Yo creo que es un error poner en manos del zorro el cuidado del gallinero. Eso no va de pactos voluntarios entre tecnoligarcas y de autorregulación. Esto va de obligaciones legales, de escrutinio público, de control social, de supervisión gubernamental y también, por qué no decirlo, de asunción de responsabilidades incluso penales, en caso de que estén jugando con el algoritmo precisamente para hacer algo que nada tiene que ver con la convivencia democrática, la cual antes hacía referencia a Mancio. España lleva tiempo predicando con el ejemplo. Fuimos la primera potencia en contar con una agencia de supervisión de la inteligencia artificial, querido presidente de la Junta, instalada aquí, en la Coruña. Fuimos también el país que impulsó, gracias a la presidencia del Consejo Europeo, la primera regulación en el mundo de inteligencia artificial a nivel europeo. Acabamos de presentar el plan Inteligencia Artificial 360, que es una hoja de ruta centrada en un despliegue responsable y subrayo responsable para aprovechar todas las oportunidades que ofrece. Y bueno, eso creo que nos da una cierta autoridad para defender una inteligencia artificial con vocación humanista, porque actuamos mucho antes que los demás. Ahora lo que necesitamos son, como he dicho antes, marcos regulatorios sólidos en el ámbito nacional. Creo que tenemos un proyecto de ley que ahora mismo está en tramitación parlamentaria, donde no solamente estamos hablando de prohibir las redes sociales su uso a los menores de 16 años, sino también estamos abriendo la puerta a muchas de estas medidas legales que antes he dicho de asunción de responsabilidades por parte de estas grandes plataformas. Tenemos que hacerlo también a nivel europeo y creo que hay que dar la bienvenida a esa propuesta que hizo la presidenta de la Comisión Europea recogiendo no solamente las demandas del Gobierno de España, sino las que hicimos conjuntamente con la presidencia de la República Francesa y con su Gobierno hace ya unos cuantos años. Creo que el progreso nunca ha consistido en renunciar a las reglas, ha consistido en construir reglas a la altura del momento que vive cada sociedad y todo lo que he mencionado hasta ahora nos conduce al mismo lugar para concluir mi intervención que es Europa. Los poderes que estamos intentando gobernar han adquirido una escala planetaria. Probablemente, cuando se habla con los expertos y académicos, si se miran los registros, jamás ha habido un nivel de desigualdad en la historia de la humanidad como el que hay ahora mismo. El que solamente una persona en Estados Unidos concentre una riqueza semejante al 20% de toda la población estadounidense da una muestra de cuál es la desigualdad y la asimetría de poder que ahora mismo existe entre unos tecnoligarcas y las sociedades democráticas y, por tanto, también sus gobiernos. Por tanto, los poderes que estamos intentando gobernar han adquirido una escala planetaria y, por eso, pretender responder exclusivamente desde el ámbito estatal creo que es absolutamente insuficiente. Frente a las fuerzas del desorden, España defiende una Europa con mayor capacidad de actuación, pero no podemos pedir a Europa más seguridad, más autonomía, más competitividad, más adaptación a la emergencia climática, más capacidad tecnológica, mientras reducimos instrumentos para conseguirlas. Necesitamos, por tanto, un presupuesto europeo mucho más ambicioso de lo que se está planteando ahora mismo, a la altura de los desafíos que afrontamos, que nos permita abordar de manera conjunta la financiación de eso que hemos llamado bienes públicos europeos, la seguridad lo es, la defensa también, la emergencia climática debería serlo, la ciencia, como nos dice Draghi, también debería serlo y otras muchas cosas. Y, por supuesto, la cohesión y la PAC y las políticas sociales, el pilar social, siempre abandonado durante estos últimos años del debate europeo, desafortunadamente. Porque si Europa renuncia a su modelo y a sus valores, estaremos renunciando a su alma y a lo que representa en un mundo muy necesitado también de esa referencia moral por parte de Europa. En este punto, permítame una reflexión. ¿Qué interés nacional de política exterior o idea de Europa se está defendiendo cuando se decide tumbar un tratado de amistad con Francia? Concluyo. Volviendo a la pregunta inicial. ¿A quién le interesa un mundo en desorden? La respuesta a mi juicio es clara. A quien sabe que cuando desaparecen esas reglas puede imponer las suyas. Y la sociedad necesita reglas justas. En muchas ocasiones cuando hablas con algunos de estos tecnoligarcas dicen la tecnología es neutral. No, la tecnología no es neutral. Si algo nos ha demostrado la historia a lo largo de la humanidad es que la tecnología es poder y por tanto tenemos que gobernarla desde los valores democráticos que representamos. La sociedad necesita, como he dicho antes, reglas justas porque la inmensa mayoría de la gente tiene un trabajo, un negocio, una familia, un proyecto de vida que quieren materializar. Y quiere certezas. Y más importante aún, si me permiten, que cuando llegue una crisis, y ya llevamos unas cuantas, por desgracia, o cuando en el mundo hay algunos que intentan imponer un nuevo orden a la fuerza, pues demostrarles que no están solos. Y para eso sirven las reglas, para eso sirven las instituciones públicas, para eso sirve Europa y para eso sirve también el orden multilateral. Para que ningún ejército sea más fuerte que el derecho internacional, para que ningún monopolio sea más fuerte que el mercado, para que ningún algoritmo sea más fuerte que nuestras democracias. Para que ninguna crisis deje sola a una familia frente a fuerzas contra las que jamás podría valerse por sí mismas. Ese es el orden que merece la pena construir. Nada más y muchas gracias.

58:37Hablante sin identificar 5

2026. Durante este tiempo ha mostrado su voluntad de proyectar el papel de Portugal como un país abierto al mundo, puente entre Europa, el espacio atlántico y la comunidad lusófona, y comprometido con la construcción de espacios de entendimiento y de cooperación. El premio Foro La Toja Josep Piqué 2026 pretende reconocer, por tanto, una trayectoria de servicio público estrechamente vinculada a esa vocación europea, a la cohesión, al diálogo institucional, a ese carácter europeo internacional de Portugal. Valores que forman parte esencial del espíritu de este foro y de la concepción del vínculo atlántico que inspira este reconocimiento. Para hacer entrega del premio le pido a Su Majestad el Rey, al Presidente del Gobierno, al Presidente de la Junta y al Presidente de la Fundación La Toja que por favor suban al escenario. Recibe el premio de manos de Su Majestad el Rey Felipe VI, don Marcelo Revelo de Sousa. Antes de ceder la palabra a don Marcelo invitamos a Su Majestad y las demás autoridades a que regresen a sus asientos. Parabéns, señor presidente. Por favor, la palabra es suya.

1:00:51Hablante sin identificar 2

Majestad, el rey Felipe VI, don Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, don Alfonso Rueda, presidente de la Junta de Galicia, don Arcadi España García, ministro de la Hacienda, don Felipe González, expresidente del Gobierno de España, Don Mariano Rarroy, ex Presidente de Gobierno de España, Don Juan Fernández Trigo, Embajador de España en Portugal, Don José José Augusto Duarte, Embajador de Portugal en Madrid, Don Miguel Ángel Santarices, Presidente del Parlamento de Galicia, Don Pedro Blanco Lovairas, Delegado de Gobierno en Galicia, Don José Cacabelos, Alcalde de Ogrova, Don Amancio López Cejas, Presidente de la República de Galicia, Fundación La Torre. y una fundación notable de las manos de su amistad, el rey Felipe VI. Tal como hace seis años, vuelvo a alabar en su majestad el carácter, la personalidad, la honradez, la ponderación y el sentido de Estado Gracias a todos los que han contribuido tanto a servir a la corona y por medio de ella a la unidad del Reino de España en este periodo tan difícil y doloroso, marcado por las guerras, las calamidades y las crisis económicas y sociales en el mundo, en Europa y en nuestros estados. Quiero también rendir mi homenaje a José Piqué, patrón del premio anual del Foro Atlántico La Talla, un ejemplo de visión, liderazgo, espíritu atlántico y lucha por la fraternidad entre España y Portugal en todas sus misiones, políticas, empresariales, asociativas y, en particular, en la creación del foro y en su proyección futura a lo largo del siglo XXI. Va a restar excelencias. Tal como hace seis años, este foro es más futuro que pasado. Es pasado en la geografía atlántica que nos une. Es pasado en la cultura multiforme que nos define. Es pasado en la historia común que nos vio nacer y nos invita a vivir juntos para siempre. Pero es sobre todo futuro. Futuro en los sueños. Futuro en los encuentros. De la tierra al mar, de la agricultura a la industria, del comercio a la movilidad, de la juventud a lo digital, de la Acción Climática a la Energía y ahora

1:04:36Hablante sin identificar 4

a la Inteligencia

1:04:37Hablante sin identificar 2

Artificial, de la creación de riqueza a su reparto más justo y de las afinidades políticas a lo más importante, la felicidad de las personas. Tal como hace seis años, nos reunimos aquí para hablar no sólo de los problemas Problemas e incertidumbres universales, de las inevitables limitaciones financieras, de las herramientas económicas esenciales, de la obsolescencia de los sistemas políticos o de la clara fragilidad de algunas instituciones sociales, sino de personas de carne y hueso, de su salud, de su empleo, de su educación, de su vivienda, de su seguridad social. En definitiva, de su vida y de su felicidad. Para hablar de la felicidad, de la felicidad de las personas concretas, de la felicidad posible y deseable, estamos aquí en este prestigioso y prometedor foro, celebrando su nacimiento, su consolidación, como un espacio de ciudadanía, de diálogo y de tolerancia para españoles y portugueses. Majestad, Excelencias, hace seis años, entonces, en

1:06:04Hablante sin identificar 3

nombre de

1:06:04Hablante sin identificar 2

Portugal, aquí hablé de un mundo que vivía un multilateralismo imperfecto, De un mundo que exigía la reforma de las organizaciones internacionales, de un mundo que estaba convirtiendo en bipolar entre nuestro aliado norteamericano y la República Popular China, con la Federación Rusa intentando resistir a la degradación a una potencia regional ampliada. de un mundo con tentaciones aislacionistas, proteccionistas, de un mundo en el que urgía más y mejor Europa, de un mundo en el que Portugal y España tenían un papel único y conjunto para cumplir. Hace seis años, asimismo, de la crisis en las democracias de las democracias europeas, de los populismos, de los riesgos de dictadura escondidas detrás de las llamadas democracias irriberales. Hace seis años, apelé finalmente a la causa de la libertad, de la reconstrucción democrática, de la afirmación del interés colectivo, de la misión de España y Portugal, Y de este eje atlántico es la reconstrucción de la esperanza en un futuro diferente de aquel que parecía despuntar en el otoño de 2020. y Frente. En estos seis años, la evolución en el mundo ha sido mucho más compleja y grave de lo que habría pensado en aquel momento de transición. El multilateralismo casi ha muerto o ha hibernado. Las organizaciones internacionales en gran medida han sido vaciadas. Se ha impuesto aún más la fuerza al derecho. El derecho internacional y los derechos humanos han pasado a ser ignorados por los más poderosos de los poderosos. El unilateralismo y el bilateralismo se han convertido en la práctica diaria. Sin los éxitos pretendidos. La mayor potencia mundial ha debilitado en más de una ocasión la alianza histórica con Europa y con la OTAN. Las democracias han experimentado enormes dificultades en su reforma y renovación. Ha crecido así rápidamente fuerzas e ideas antisistémicas y asistémicas. Han aumentado las dictaduras y han disminuido las democracias. La inteligencia artificial ha surgido como un muy relevante instrumento de progreso, pero también de lucha por su control por parte de poderes políticos y económicos muy concentrados, que parecen querer dominar el mundo sin reglas universales y a través de la negociación Negociación entre una minoría de actores ajenos o contrarios a la libertad, al pluralismo y a la democracia, acentuando las desigualdades internacionales. Todo esto puede aclararse o no dentro de un mes, dependiendo de la voluntad soberana de quien puede hacerlo. Clarificación muy importante, quien sabe si decisiva. Mientras tanto, todo esto y mucho más ha creado situaciones de falta de derecho, por no decir de antiderecho, como hechos consumados, Ante este análisis de casi una década, ante demasiados casos de inversión de valores, o más que eso, de total ausencia de valores, el camino por recorrer para cada uno de nosotros que cree en esos valores, ¿Se bate por ellos y sigue considerando que son los más justos? Es sencillo reafirmar el patrimonio espiritual europeo, que ha hecho de nuestro continente un ejemplo singular en el mundo, que todavía atrae el respeto y la adhesión de tantos en todos los continentes. Patrimonio en el que sobresalen la dignidad de la persona, la libertad y el Estado de Derecho Democrático, la economía social de mercado, la justicia, la solidaridad, la felicidad de las personas concretas. Lo que es lo mismo que decir que nada y nadie es eterno. Los imperios no son eternos, ni dueños de la verdad absoluta. Es lo mismo que decir que para respetar la dignidad de las personas hay que aceptarlas como son, en diferencia, en su diferencia. Conocerlas, tener compasión, que no es conmiseración, sino pasión compartida con ellas. Y colocar por encima de todo la realización del bien común para ellas y con ellas. Afirmar siempre estos valores, más en hechos que en palabras, y proseguir el camino. En el universo global, en el universo que habla nuestras lenguas y idiomas, en el mundo que es Europa, en el mundo que son Portugal y España, en el mundo que es el eje atlántico que une a España y Portugal. Eso es lo que, como ciudadano, como profesor y como educador, pretendo seguir haciendo. Todos los días, cada día como si fuera el primero. Este premio que acabo de recibir representa una inspiración, un incentivo, una obligación moral de no detener nunca, pero nunca, este camino. Muchas gracias, obligado.

1:14:28Hablante sin identificar 5

Parabéns, presidente. En estos ocho años de foro, alguno con pandemia incluida, siempre hemos contado con la presencia y con el apoyo de su majestad el Rey. Gracias, majestad, por venir un año más y le invitamos ahora a concluir con sus palabras la inauguración de este foro.

1:15:17Hablante sin identificar 3

Esto es como cobrar por adelantado. Presidente del Gobierno, Presidente de la Asunta de Galicia, Ministro de Hacienda, Presidente de Revelo, premiado este año, Presidentes González y Rajoy, Embajadores, Presidente del Parlamento de Galicia, Delegado del Gobierno en Galicia y Alcalde del Concilio de Ogrove Presidente de la Fundación Foro La Toja Vínculo Atlántico Autoridades, ponentes, patrocinadores, señoras y señores Es un placer acompañaros una vez más en el Foro La Toja Vínculo Atlántico Agradezco a Amancio y a todo su equipo, a iniciativa y a dedicación a este foro, a este espacio de reflexión necesario y felizmente consolidado. Y no puedo dejar de recordar la figura de Josep Piqué, que tanto empeño, dedicación, inteligencia e ilusión puso en esta idea y en esta realidad del foro Atosha hasta sus últimos días. Esta cita gallega, pretendidamente otoñal, goza de un gran aprecio, no solo por la relevancia y el nivel intelectual de sus debates, también, y se ve en esta sala por el buen ambiente que generáis, en un lugar tan privilegiado por la naturaleza y tan bien cuidado, Gracias a todos los que han participado, que invita a disfrutar de la buena conversación, a compartir reflexiones, preocupaciones y esperanzas, con un poco, eso sí, de distancia del trepidante ritmo cotidiano. Me agrada muy especialmente reencontrarme aquí con el presidente Revelo de Sousa, con el profesor Revelo. Nuevamente nos ha dado una gran lección hoy y como él mismo me ha contado, ha vuelto a su labor docente, no ya universitaria, sino de chicos y chicas de 14 a 18 años. No me extraña la vitalidad que mantiene y que nos demuestra. Querido profesor Revelo, al que tanto admiro y a quien me une, bien lo sabéis, una amistad hecha a base de innumerables encuentros y conversaciones, de confidencias y sabios consejos, ya adivinarán de qué lado venían los consejos, Y de tantos temas, temas que nos afectaban en el día a día, temas que nos afectaban con visión ibérica, con vocación ibérica, con vocación europea, atlántica, mediterránea e iberoamericana. Su trayectoria política y académica, su profundo compromiso ético, su sencillez y bonomía y su capacidad de escucha y de comunicación. Le han ganado el afecto de sus compatriotas y también, como puede comprobarse aquí, de los españoles. Parabéns, caro amigo Marcelo, expresidente de la República Portuguesa, por este premio Josep Piqué Foro Atlántico, Foro La Toja. Y ante los nuevos retos. Son solo seis años y parece que estamos ya en otra era. Pero la necesidad de más Europa es aún más acuciante, como también lo es una mayor cooperación global. Para las pandemias, las que vengan, sí, pero hoy urge más para la paz, para la seguridad, para la defensa de los derechos humanos y la democracia. Y también para la estabilidad del tráfico comercial, el suministro energético, la innovación tecnológica, los equilibrios geoestratégicos. Pues ya estamos en la octava edición del foro. Y reflejando la sensación imperante de este nuevo tiempo, habéis escogido un título un tanto inquietante, un mundo en desorden. Permitidme que dedique el resto de la intervención a compartir algunas reflexiones sobre esto, sin entrar mucho en detalle a tantos temas que se han tratado ya y que, sin duda, van a ser objeto de amplio debate durante estas dos jornadas. Una reflexión es sobre esta expresión, poco lo apuntaba el presidente del Gobierno, desorden, y me voy a remitir a la RAE, siempre es una garantía. En su diccionario dice que es confusión y alteración del orden, bastante evidente. En su segunda acepción es perturbación del orden y la disciplina de un grupo, de una reunión, de una comunidad o de personas. Gracias, señor presidente. Con mucho dolor y mucho esfuerzo logró alcanzarlo en la posguerra mundial. Dicho orden ha dado frutos irrenunciables. Pensando así rápidamente, declaración universal de los derechos humanos, la Carta de las Naciones Unidas, el ensanzamiento de la comunidad internacional, la creación de múltiples organismos internacionales multilaterales, el desarrollo como nunca del comercio global, El incremento de la cooperación, la difusión de avances de enorme impacto social en ámbitos como la medicina, la educación y tantos otros, por no hablar de la construcción de la Europa unida. Pero contiene también asimetrías, desigualdades, procedimientos anquilosados que abocan a la parálisis. Por eso, cuando hoy nos referimos a desorden mundial, con inquietud plenamente justificada, conviene no caer en la idealización excesiva del orden que lo precedía. Porque algunos de los problemas y conflictos a los que hoy asistimos son, en realidad, consecuencia de sus limitaciones, las limitaciones de aquel otro orden y de lo que podríamos llamar sus defectos de diseño. Es preciso renovar el orden mundial. Y es preciso hacerlo porque a las guerras y los conflictos, algunos tristemente familiares y cercanos, como los de Ucrania y Orente Próximo, o los retos globales pendientes, pienso en la inaplazable transición energética, se suman nuevos motivos de inquietud, como las llamadas amenazas híbridas, que ponen en jaque principios básicos como la seguridad, la soberanía o la integridad territorial para las que el orden normativo tradicional carece de buenas respuestas de momento. Tampoco podemos olvidar cuestiones como la necesaria regulación de la inteligencia artificial que la sujete al control humano y la oriente hacia el bien común. Prestemos por ello atención a las voces críticas. No todas son destructivas o desmesuradas. Por debajo de la crispación de nuestros días puede haber razones sensatas que nos lleven a perfeccionar lo perfectible, a reformar lo reformable. En torno a la crítica medida, al inconformismo razonado y sereno, pueden confluir muchas de las sensibilidades nacionales o individuales que participan del vínculo atlántico. Y no solo en la esfera política, también en las universidades, los centros de investigación, los servicios públicos, las empresas, la sociedad civil. Es un esfuerzo que merece la pena y debemos hacerlo juntos. Quisiera reiterar esto último con absoluta convicción. En el año en que celebramos el 250 aniversario de la declaración de independencia de ese gran país que son los Estados Unidos de Norteamérica, el vínculo atlántico está destinado a pervivir. Lo digo a partir de mi propia experiencia vital como estudiante en Canadá y en Estados Unidos, aunque ahora parezcan un poco antagonistas, algo que me ha permitido desarrollar y mantener vínculos afectivos indisolubles con Norteamérica. Y también, desde luego, y sobre todo, lo digo como jefe de Estado de una de las grandes democracias europeas. Así que, insisto, busquemos los necesarios espacios de confluencia. Entendamos el orden mundial como proceso, la cooperación internacional como proceso, la construcción europea también como proceso. Su perfección es el ideal que ambicionamos, esa utopía, pero quizá nunca lo veamos del todo cumplido porque en su carácter dinámico de aspiración constante reside su auténtica fuerza. Visto así, el desorden no tiene por qué ser una fase terminal, sino un estadio que nos conduzca a un orden internacional mejor, más justo, más sólido, más inclusivo y más adaptado a las nuevas necesidades. En ese empeño a las democracias europeas creo que nos corresponde en gran medida la iniciativa. Somos hoy por hoy los grandes garantes del derecho internacional. Por eso necesitamos cada vez ser más fuertes y autónomos en defensa, en capacidades industriales, en educación y formación, sin dejarnos amedrentar por nadie y sin perder la coherencia con nosotros mismos. La fidelidad a los propios valores no resulta siempre sencilla. No lo es cuando parecen evaporarse las certezas y las alianzas, cuando el progreso deja de ser una función lineal, cuando los frentes se multiplican y crecen la frustración y las desigualdades. Así que cabe preguntarse, ¿dónde se sitúa la propia esencia, ese valor irrenunciable, ese mínimo común denominador de todos los europeos? A mí me gusta insistir en que el corazón de nuestros valores radica en el respeto a la dignidad de la persona. A partir de ahí, todo se declina de manera natural. La convivencia democrática, el Estado de Derecho, las libertades y responsabilidades inherentes a la ciudadanía. No caigamos nunca en el error de dar por sentada la dignidad del ser humano. Bueno, no creamos que es una especie de bien que nos es debido por haber nacido en un país occidental, en un Estado de Derecho, en una democracia avanzada, o tener unas ideas o creencias. Ante ayer en Madrid, ante el presidente de la República Francesa, tuve ocasión de recordarlo citando a Jorge Semprún, de cuyo fallecimiento se cumplen ya 15 años. Apenas a 10 kilómetros de Weimar, esa cuna de la música, de la gran música, de la gran ciencia, de la gran filosofía, vio brotar la barbarie. Fue en el campo de concentración de Buchenwald. Eso sucedió aquí, en Europa. La filósofa Hannah Arendt, gracias a cuya obra tenemos un conocimiento más preciso de la banalidad del mal, Decía que la incertidumbre abre también espacios de esperanza. Así que seamos pragmáticos y estemos vigilantes, pero no perdamos nunca la esperanza. En nosotros está la posibilidad de salir aún más fuertes, aún mejores de este desorden mundial. Esa posibilidad nos impone una obligación moral. Unámonos para hacerle frente. Muchas gracias.

1:29:24Hablante sin identificar 5

El octavo foro Latoja-Vínculo Atlántico está en marcha. Concluimos así esta sesión inaugural. Comenzamos a rodar en unos minutos con la primera mesa que versará precisamente sobre el diálogo atlántico. Antes los invitamos a un refrigerio en la planta baja mientras Su Majestad firma el libro de honor y se hace una foto con los patrocinadores. Les solicitamos que regresen a este auditorio a las seis y cuarto para continuar. Muchas gracias.

¿Una frase atribuida a quien no la dijo, mal transcrita o en otro minuto? Usa «¿Algún error?» junto a esa intervención, o avisa aquí de un error en toda la aparición.